Si Amas, Vale La Pena Intentar
Harper se recostó contra la baranda del balcón, la vista de Londres extendiéndose ante ella, un mar de luces que apenas podía disfrutar. La altura le daba una sensación de seguridad, un espacio donde podía pensar y respirar sin la presión del mundo que siempre parecía perseguirla. Sus manos jugaban nerviosamente con la hebilla de su chaqueta, mientras los pensamientos le hacían un nudo en la garganta.
Cada vez que Eliot se acercaba, cada gesto que mostraba intenci