Liu:
Llegó el día terrible.
Y sí.
No logro encontrar ni pizca de placer en lo que sucederá esta tarde.
Delante del espejo me pongo el traje, y los botones dorados en las largas. Los Lee son católicos, y aunque yo soy de fe budista hemos accedido a realizar una ceremonia de bodas cristiana.
Me contemplo en el espejo y mi estómago comienza a arder.
Sin embargo, me imagino lo diferente que sería si esperase en el altar a otra mujer, y mi corazón se acelera.
Akuma, Akuma, Akuma…
¿ Qué demonios me h