Valery:
Checo mi celular por quinta vez en el último minuto.
Nada.
Ni una llamada, ni un mensaje…nada.
Han pasado quince días y ni un susurro de su parte.
Creí que después de haber pasado la noche juntos y de despedirnos como lo hice, a estas alturas, ya me habría enviado un ruego, una amenaza, o lo que fuera…
pero no.
Nada.
Me muerdo el labio.
Creo que lo jodí.
Jodí mi posibilidad de una aventura con él.
Con manos temblorosas suelto el celular y escondo el rostro entre mis dedos.
Creí que si l