Sentado en su escritorio luego de una desastrosa reunión, Oliver se preguntaba en qué momento todo había empezado a ir tan mal.
Desde su ventana veía al menos seis edificios, imponentes y majestuosos, hogar de lujo para ciudadanos acomodados y que había dado a luz su inmobiliaria en conjunto con la constructora SKALL. Una época dorada de la que no quedaban ni las sombras.
Los negocios eran un desastre, su matrimonio era un desastre y su hija...
Estiró la mano y cogió una fotografía donde salían