*Jacob llegó a la casa. En la sala del primer piso se encontró con el gran hombre, sentado en su sillón de siempre. En la tv frente a él pasaban las noticias.
—Siéntate, Jacob. Ya que las familias se están reuniendo, pensé que era el momento de que la nuestra también lo hiciera.
Jacob se sentó.
—¿Xio sigue aquí?
—Ha ido a desintoxicarse. Al menos hizo lo que tenía que hacer, ¿qué hay de ti? Fallaste en conseguir el puesto de subgerente, fallaste en apoderarte de la casa de Isabella, ¿en qué más