—Y solo por eso estuviste a punto de hacer algo estúpido, ¿no pensaste en que lo podías perder si te lo quitabas?, ¿qué habría pasado si en lugar de encontrarlo yo, lo fueras tirado en algún otro lado? Agnes, como secretaria serás muy eficiente, pero como esposa dejas mucho que desear.
—Oiga —se quejó.
—No me interrumpas, soy yo el que está haciendo un llamado de atención aquí. —Agnes volvió a bajar la mirada y se calló—. Si tengo que vivir en tu sombra, bien, viviré pisándote los talones de a