Mundo ficciónIniciar sesiónTomé el primer anillo con firmeza, pero con una delicadeza que delataba lo importante que era para mí aquel gesto.
Sin apartar la mirada de Nuriel, llevé suavemente su mano a la mía. Sentí la calidez de su piel al contacto, un calor reconfortante que me hizo sonreír por dentro mientras deslizaba el anillo sobre su dedo medio. Encajaba a la perfección, como si hubiera sido creado expresamente para ella. Nuriel lo contempló en silencio, girando ligeramente la mano






