Mundo de ficçãoIniciar sessãoVi de reojo a Nora, quien permanecía erguido, sin inclinarse, tal como yo.
Su gesto, aunque silencioso, era un acto de rebeldía cuidadosamente medido. Un intercambio breve, casi imperceptible, bastó para que ambos supiéramos que estábamos pensando lo mismo. Los altos mandos del imperio, envueltos en sus uniformes de gala, levantaron las copas de vino que habían sido servidas con antelación. El movimiento fue sincronizado. Como si el simple acto de brindar pudiera sell






