Mundo ficciónIniciar sesión—Por todos los dioses, ¿puedes al menos intentar cambiar esa cara? —dijo Rose, dejándose caer a mi lado con un suspiro tan largo que casi sonó a derrota.
Me giré hacia ella, arqueando una ceja. —Pensé que el ser más amargado del imperio era yo, pero parece que estás intentando quitarme el título. Una sonrisa fugaz cruzó sus labios, apenas un destello, antes de desvanecerse tan rápido como había aparecido. En su lugar quedó una expresió






