୧ CLXI ୨

—¡Nora! Empieza a comer —dije, ya con un tono más firme de lo que pretendía.

Él ni siquiera se movió.

Permaneció sentado frente a la mesa, con la mirada fija en algún punto invisible, los codos apoyados en las rodillas y los dedos entrelazados como si cargara el peso del mundo en ellos.

Ni un gesto, ni una palabra. Solo ese silencio obstinado que me exasperaba y me rompía el corazón a partes iguales.

Suspiré, sintiendo cómo la paciencia se me
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP