Suerte, fortuna, todo aquello que los señores Padilla creyeron poseer, se había perdido en un segundo, y no precisamente a causa de un engaño, claro que no, esta pareja solo sentía que el hecho de haber ganado la lotería había sido la cruel entrada al infierno para su hija.
—No tenía amigos, no hablaba con nadie que no fuese Marta, la única visita que recibía la mansión, era la ex prometida de Daniel, Clara, a quien Marte invitaba cada vez que Daniel tenía que salir de la ciudad, y aun así Marta insistía con que yo había engañado a Daniel, comenzó a decir que ella sabía que Daniel era estéril, porque de niño había padecido una enfermedad, algo que por supuesto yo no creía, porque estaba embarazada y solo podía ser de él, entonces Daniel decidió que al final de cuentas, iríamos por los resultados a la clínica…
Rosamel apretaba sus puños con fuerza, quería ir al lado de su pequeña hija y consolarla, como ese magnate lo estaba haciendo en aquel momento, aun así, se obligó a permanecer en