Suerte, fortuna, todo aquello que los señores Padilla creyeron poseer, se había perdido en un segundo, y no precisamente a causa de un engaño, claro que no, esta pareja solo sentía que el hecho de haber ganado la lotería había sido la cruel entrada al infierno para su hija.
—No tenía amigos, no hablaba con nadie que no fuese Marta, la única visita que recibía la mansión, era la ex prometida de Daniel, Clara, a quien Marte invitaba cada vez que Daniel tenía que salir de la ciudad, y aun así Mart