¿Cuánto tiempo había pasado? Minutos, horas quizás, Mateo no lo sabía, y, a decir verdad, tampoco le interesaba, porque en el tiempo transcurrido su hijo le había dicho la verdad, toda la verdad.
Y ¿qué era lo que incluía esa verdad?, fácil, Mateo estaba al tanto de que Ares sentía amor, obsesión, fijación, alguna cosa de esas o las tres juntas hacia Pilar Padilla, misma mujer que estaba durmiendo en la recámara de invitados, porque había dado a luz al pequeño niño que, Ares aún sujetaba entre