Capítulo Diecisiete

Pilar terminó de bañarse y salió de la ducha, dejando atrás el vapor que aún flotaba en la estancia. Tres días habían pasado desde el nacimiento de Caleb, y ya habían regresado a la recámara principal, los tres compartiendo el mismo espacio. Aunque la idea de pedirle a Ares una habitación propia rondaba su mente, no se atrevía a hacerlo; si tenía que ser sincera consigo misma, le resultaba cada vez más irresistible la sensación de despertar junto a ese hombre. En las casi dos semanas que llevaban compartiendo días y noches, Pilar había empezado a ver en Ares mucho más que un buen amigo, la calidez de su presencia, el modo en que la miraba y el cuidado constante hacia Caleb hacían que, al mirarlo, su corazón latiera como un Ferrari acelerando sin freno, desbocado y vivo.

Aun así, la joven intentaba mantener la objetividad, convencida de que no debía mezclar la gratitud por todo lo que ese magnate estaba haciendo por ella y por su hijo con los nuevos sentimientos que crecía en lo más pr
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App