Pilar no daba crédito a lo que había sucedido, no solo por su propio accionar, sino también por el de Ares, ¿acaso el magnate tenía doble personalidad?, ¿qué demonios era lo que había sucedido?, en qué momento pasaron de tener una charla casi cotidiana, y de estar a punto de partir hacia la mansión en villa Loma negra, a terminar en el baño de la oficina teniendo sexo desenfrenado, con palabras casi obscenas, y qué era eso de “nena”, la mente de Pilar repetía aquella palabra y podía jurar que i