Esteban no era una persona valiente, y lo sabía mejor que nadie, había pasado años agachando la cabeza, cuando Daniel era el CEO de TEO&ELY sin hacer ruido, si este se lo ordenaba, pero ahora que había elegido un bando en aquella disputa, donde no solo estaba en juego la empresa, sino también el corazón de Pilar, ya no había marchado atrás, esta vez pensaba hacer las cosas bien, no sería solo un lamebotas, y tampoco sería el cobarde que traicionara la confianza que Ares había depositado en él.