La noche en verdad, había cambiado drásticamente, lo que parecía ser una catástrofe a un nivel colosal, no fue tal cosa, pues ante las palabras de Pilar, Pamela y por poco salta abrazarla.
— Por favor, una bofetada no es nada, peor hubiese sido que tu madre me hubiese disparado, créeme el hecho de que te impacte una bala duele como el demonio, sé muy bien lo que te digo.
Esa fue la introducción de Pamela, para capturar al completo la atención de Pilar, y ante la vista asombrada de todos, ambas