El ánimo de Pilar había cambiado drásticamente, Ares lo podía notar a simple vista, la forma en que la castaña se sentó a su lado en el vehículo, con una naturalidad única que, hasta ese momento, no había tenido, llevó su mano y toqueteo la parte delantera del vehículo, ocasionando que todo el interior se llenará de una música demasiado estridente para el gusto de Ares, pero por supuesto que no diría nada, si con eso se podía asegurar que esa enorme sonrisa que Pilar mostraba continuará allí, i