Ares dio un salto de confianza, no tanto porque quería, sino más bien porque debía, tenía que reconocer que estaba obsesionado con Pilar, a esta altura ya no lo negaría, pero también sabía que la palabra obsesión, al menos en su familia, no era tan mala y mucho menos grave, Gabriel Ángel estaba obsesionado con su esposa Cielo, y llevaban un matrimonio sumamente feliz, entonces, por supuesto que para Ares el admitir, al menos para él mismo, que estaba obsesionado con Pilar no era tan grave, y aú