Mundo ficciónIniciar sesiónAva, no puede soportar el golpe que supone para ella perder a Chloe, es por eso que su corazón empieza a fallar. Sin embargo Ava se centra en ocultar su dolor para apoyar a su hermano, quien es el más afectado, quedando viudo con una niña pequeña, pero la carga emocional que tiene, más los conflictos constantes con su padre, más la sensación de sentirse en una cárcel, hacen que sus niveles de estrés aumenten y sufra una crisis, que la llevará a que su corazón débil, ya no reciba bien el tratamiento, lo que la lleva al borde de la muerte, su única salvación, será un trasplante de corazón, inicia una carrera contra reloj, donde la meta, es alcanzar un corazón nuevo, pero este corazón traerá consigo muchas sorpresas. No te pierdas esta historia llena de autodescubrimiento, amor y mucha magia, por qué hay que creer, siempre hay que creer
Leer más—¡Abrázame! —Me dijo, mientras estaba acostada a mi lado. —Sé que tienes miedo. —Sigue hablando, mientras la recuesto fuertemente a mi pecho. —¡Pero, yo no! Era horrible, verte llorar a diario, y no poder decirte que a pesar de todo siempre te amaría. Nunca pude explicarte mi decisión, pero ahora sé que la entiendes. —Sí… Nuestra pequeña es lo mejor que nos ha pasado. —Sí… Y si tuviera que tomar la decisión otra vez, haría lo mismo. Mi amor de madre es tan grande que ni siquiera por ti, dudé al tomar mi decisión. Agradezco este milagro. Jamás imaginé que pudiera abrazar a mi hija, y hoy lo he hecho. Has hecho un gran trabajo y estoy muy orgullosa de ti. —Gracias, pero no hables como si te estuvieras despidiendo, porque eso me rompe el corazón. —Es lo que debemos hacer. Despedirnos. —Pero… Es que yo… ¡No puedo! —Damián… Han pasado 5 años. —Se levanta y toma asiento en la cama. —Tenía una sola cosa pendiente en este mundo, y ahora que la he cumplido puedo descansar en pa
—¿Acaso estoy soñando? —Pregunto en voz alta y me froto los ojos, pero apenas veo nuevamente a mi esposa, que hace 5 años había muerto, frente a mí, mostrándome una sonrisa dulce y cálida, mientras acerca su mano a mi rostro, y apenas siento el roce de su piel con la mía, me echo a llorar desconsolado, aferrándome a su mano, que creía jamás volvería a tocar. —No puedo creer que estés aquí. —lleno de besos su mano, mientras hablo, y Chloe acerca su otra mano para acariciarme. —¿Cómo es esto posible? ¡Es un milagro! —Afirmo entre sollozos sin poder creer lo que está pasando. —Si es un sueño, no quiero despertar. —Afirmo, seguro de que podía ser una de mis alucinaciones, pero de la nada siento su cuerpo, aferrarse al mío, abrazándome con fuerza.—No sabes cuánto te extrañé... Lamento tanto haberte dejado. Jamás fue mi intención. Vi a diario lo mucho que sufriste y se me partió el corazón al saber que no eras completamente feliz... —Siento sus lágrimas cálidas en mi pecho, que me hacen a
Observo a Chloe dormir plácidamente luego de la fiesta de cumpleaños, y luego de unos minutos, bajo a despedir a Anastasia que se quedó para ayudar a Rosa a organizar todo. —¿Ya se durmió? —Me pregunta Anastasia, apenas me ve. —Sí. Gracias por todo. Chloe fue muy feliz hoy. Pero no tenías que quedarte, sé que aún estás trabajando en tu libro, Rosa podía encargarse de todo junto con las otras empleadas. —Le digo a la hermosa mujer de facciones delicadas, cabello negro, ojos penetrantes y labios rojos. —Bueno, yo organicé todo, lo más justo es que me quedara a limpiar. Además, quería hablar contigo. —Me dice y por primera vez, noto una actitud bastante tranquila y algo triste de parte de Anastasia, que suele ser muy extrovertida y escandalosa. —Si quieres vamos al despacho. —Le digo, asiente y me sigue. Le indico que tome asiento, pero no me hace caso y permanece de pie. —¿De qué querías hablar conmigo? —Sé sincero. ¿Tengo alguna oportunidad de ser más que una amiga en tu vi
—¿Qué haces? —Me pregunta Austin mientras observo firmemente el ocaso desde el balcón de la habitación de nuestra casa en la playa. —Me encanta como el sol se esconde tras el horizonte. Es como si el mar lo guardara —Es cierto… ¡Es hermoso! Pero deberías entrar, podrías resfriarte y eso no te hará bien en tu estado. —Me giro y lo miro con agrado —No seas tan sobre protector, el bebé y yo estamos bien… —Acaricio con movimientos circulares, mi enorme panza que cada día crece más, y él se agacha para llenarla de besos. —Disculpa, es que estoy muy nervioso. El doctor dijo que debías guardar reposo debido al pequeño sangrado que tuviste. No queremos que el bebé nazca antes de tiempo—Sonrío por su ternura —El bebé está bien, y yo también… No te preocupes, aún faltan un par de semanas para que nazca, así que déjame disfrutar de la hermosa vista de mi casa. Me da un beso en los labios —Está bien… ¡Cómo podría negarte algo!, pero por favor no te esfuerces demasiado. Se gira,





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