—¿Acaso estoy soñando? —Pregunto en voz alta y me froto los ojos, pero apenas veo nuevamente a mi esposa, que hace 5 años había muerto, frente a mí, mostrándome una sonrisa dulce y cálida, mientras acerca su mano a mi rostro, y apenas siento el roce de su piel con la mía, me echo a llorar desconsolado, aferrándome a su mano, que creía jamás volvería a tocar.
—No puedo creer que estés aquí. —lleno de besos su mano, mientras hablo, y Chloe acerca su otra mano para acariciarme. —¿Cómo es esto pos