Mundo ficciónIniciar sesiónHabía libertad, sí. Pero no paz.
El primer amanecer fuera de la Alianza fue tan nítido y cruel como un relámpago. Sentí la energía del mundo sin filtros, sin restricciones, sin las cadenas impuestas por rituales, sellos ni pactos. Y aunque el aire era más ligero, mi alma pesaba el doble.
No era solo







