92: El nacimiento del nieto del fiscal.
El primer sonido que escuché fue un pitido constante.
Agudo.
Metálico.
Como si algo estuviera marcando el tiempo muy cerca de mi cabeza.
Luego llegaron las voces.
Muchas voces.
Todas mezcladas entre sí.
Palabras que no lograba entender, órdenes rápidas, pasos apresurados que resonaban contra el suelo del hospital.
Mi cuerpo se sentía pesado.
Demasiado pesado.
Como si estuviera hundida dentro de un sueño del que no podía salir.
Intenté moverme.
No pude.
Intenté abrir los ojos.
La l