129..... Pronto serás viuda.
Víctor caminó hacia la puerta de mi habitación. No dijo una sola palabra. Tampoco era necesario.
Lo observé durante unos segundos antes de abrirle y hacerme a un lado para dejarlo pasar.
En cuanto entró, cerré la puerta detrás de nosotros. El suave sonido del seguro al encajar hizo que el silencio se volviera aún más pesado.
La habitación estaba iluminada apenas por la luz cálida de una lámpara junto a la cama. Afuera, la noche parecía haberse detenido, como si el mundo entero hubiera dec