105: Al descubierto.
Su agarre en mi cintura se vuelve más fuerte.
Por un segundo siento que no es solo fuerza… es una advertencia.
Una marca invisible.
Me bajo de encima de él con el corazón desbocado, las piernas apenas firmes, mientras él se ajusta el pantalón con esa calma irritante que siempre ha tenido… como si nada lo afectara.
Como si lo que acabaramos de hacer fuera normal.
Yo me acomodo el vestido con manos que no logran dejar de temblar del todo. Bajo la tela, aliso las arrugas, respiro hondo intent