Capítulo 28: La furia de Noah.
El mediodía apenas se asomaba cuando Amelia logró escabullirse de la imponente Empresa Koch. La monotonía de los archivos y el zumbido constante del teléfono la habían agotado, pero una necesidad más profunda la impulsaba: hablar con Enzo.
Sentía que le debía una explicación, una que no podía retrasar. Con el poco tiempo que llevaban conociéndose, Enzo se había ganado su confianza, y su restaurante, un refugio de calidez y familiaridad, era el lugar perfecto para desahogarse.
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