Capítulo 27: La llamada de Enzo.
Mientras salían de la clínica, el sonido del celular de Amelia irrumpió en el aire. La pantalla iluminada mostró el nombre de Enzo. Noah, a su lado, lo percibió y su mirada se endureció al instante, volviendo a su semblante habitual de frialdad. Amelia, con un disimulado intento de alegría, contestó.
—¿Amelia? —se escuchó la voz de Enzo.
—¡Enzo! ¿Cómo has estado?
—Ya han pasado dos meses, no sabía si llamarte o no, pero he estado preocupado por ti, por tu embarazo.
—Estoy bien, gracias a Dios —