Capítulo 13: Sombras de Sospecha.
Con la mente arremolinada de sospechas, Mía tomó su cartera con decisión. Tenía que hablar con alguien, y solo había una persona en la que confiaba lo suficiente para desentrañar la verdad que Noah, su hermano, parecía ocultar con tanto esmero.
Enfiló el coche hacia el apartamento de Jack, el mejor amigo de Noah, quien, para su propia frustración, era también un pretendiente persistente.
Mía, con su naturaleza reservada y conservadora, aún no le había dado una respuesta definitiva a sus avances