Mundo ficciónIniciar sesiónMis ojos estaban muy abiertos, mi rostro reflejaba completo asombro y definitivamente no podía pensar que lo que Gerald me decía era una completa mentira, su rostro estaba más que serio y no tenía la costumbre de mentir.
—¿En serio? —Pregunte confundida, se trataba de su esposa y la madre de su hijo, la vida de Gerald era Erika.
El asintió.
—Sé que es difícil de entender pero… es verdad.







