Átame a tu corazón. Capítulo 17. Traición por el bien de un amor
Después de un rato, Greta asintió, entendiendo completamente todo lo que tenía que hacer.
Lo primero fue buscar a Gingrich con tanta normalidad que no sospechara nada, lo segundo fue buscar la manera de que él admitiera haber sido quien la envió a la empresa y lo que quería lograr con eso.
—¿Vas a verlo? —preguntó Amina, viéndole la cara de loca traumatizada que tenía.
—¡Por supuesto!
—¿Para contarle todo? —preguntó de nuevo.
—¡Por supuesto que no! ¿Tu cerebro funciona bien?
—¡Me funciona perfe