La mentira
Elena, envuelta en un aura de profesionalismo impecable, se sentía esa mañana como una sala de espera hacia la libertad. Sobre el escritorio de cristal, las carpetas de cuero negro contenían el destino de años de sufrimiento. Taylor, de pie junto a ella, revisaba los folios con una precisión casi quirúrgica, mientras Elena lo observaba con una mezcla de ansiedad y esperanza.
—Mira esto, Elena —dijo Taylor, señalando un párrafo subrayado con tinta azul—. Estos son los últimos document