La verdad tras el pacto
Elena utilizó cada gramo de su fuerza para empujar a Alexander. El contacto que hace un momento la hacía arder, ahora le quemaba como ácido. Se alejó de él, tambaleándose ligeramente mientras se apoyaba en el borde del escritorio que aún sostenía los restos del caos que ellos mismos habían provocado. Se alisó la ropa con movimientos mecánicos, rodeándose con sus propios brazos como si tratara de recomponer una armadura que Alexander acababa de agrietar.
—No se trata de t