El vuelo del halcón
La mañana en la granja nació con una neblina espesa que se arrastraba sobre los campos, ocultando las flores y envolviendo la casona en un abrazo frío. En el comedor principal, el silencio era tan pesado que el tintineo de la cucharilla de plata contra la porcelana de Elena sonaba como una campana fúnebre.
Elena desayunaba con movimientos mecánicos. Sus ojos, enrojecidos por una noche de llanto y falta de sueño, no se desviaban del plato. A pesar de haber descubierto la ver