Al otro lado de la línea, la voz de su jefe de seguridad privada, un hombre de absoluta confianza, resonó con una gravedad que heló la sangre del tío de Alexander.
—Señor Blackwood... logramos jaquear los servidores externos de las cámaras de seguridad de la avenida principal y del perímetro del edificio de oficinas del señor Taylor —informó el hombre del otro lado—. Tenemos todos los videos de las últimas cuarenta y ocho horas. Los analizamos cuadro por cuadro... y creo que lo que encontramos