El departamento de Giorgia está en penumbras cuando ella abre la puerta y deja que Julian pase primero. Había encendido un par de lámparas suaves antes de salir en la tarde, y el ambiente acogedor contrasta con la formalidad de la reunión en la mansión de su padre.
—Bienvenido a mi refugio —dice con una sonrisa, dejando su bolso sobre una silla. Hasta ahora, Julian no había entrado a su departamento, siempre iban al de él después del trabajo o de ir a cenar a algún restaurante. Es la primera ve