La tarde se cierne gris, con un viento que parece empujar las noticias hacia todos los rincones. Frente a la entrada principal de Hill Group se ha formado ya una pequeña multitud: cámaras, micrófonos, reporteros que hablan a la vez, flashes que cortan la luz como dagas. Un equipo de seguridad intenta contener el tumulto, pero cada vez que alguien asoma por la puerta, la ola rumorosa vuelve a levantarse.
Giorgia emerge del edificio con el paso firme que intenta disimular el temblor interior. L