La noche se viste de luces elegantes en el restaurante más exclusivo de la ciudad. Los ventanales enormes reflejan la vida nocturna, mientras las mesas, dispuestas con manteles blancos impecables, brillan bajo la tenue luz de las lámparas. Giorgia, Julian y Barron ocupan una de las mejores mesas, reservada con antelación. El ambiente, por primera vez en mucho tiempo, se siente ligero.
Giorgia sonríe con serenidad, algo que parecía imposible apenas un par de días atrás. La rueda de prensa había