CAPITULO 15

El llanto del segundo bebé —una niña de una fuerza vocal asombrosa— terminó de rasgar el velo de tensión que envolvía la sala médica. Mis pulmones, que se sentían como si hubieran estado bajo el agua durante horas, finalmente se llenaron de un aire que sabía a victoria y a una fatiga tan profunda que me hacía vibrar los huesos.

​La habitación, un santuario de tecnología médica y paredes de cristal esmerilado, estaba bañada ahora por la luz mortecina del final del eclipse. Los monitores, que minutos antes lanzaban alertas frenéticas sobre la resonancia armónica de los gemelos, mostraban ahora dos líneas de ritmo cardíaco constantes, firmes y poderosas. El Dr. Aris y su equipo se movían con la eficiencia de sombras blancas, pero sus rostros, visibles tras las mascarillas, reflejaban un asombro que lindaba con la veneración.

​Alexander seguía a mi lado. Sus manos, que habían destrozado enemigos y construido imperios, temblaban mientras sostenía al primer niño, envuelto en una manta de al
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP