Scott sintió que el corazón le explotaba contra el pecho. Se levantó y comenzó a caminar de un lado a otro.
—Si eso es cierto...¡Tengo que verla!
—Hermano... espera. No puedes aparecerte así como así. Acabas de decir que te vas a casar. ¿Que cojones vas a decirle a tu prometida?
— ¡Ella y solo ella sigue siendo la mujer que amo! ¿Además es la madre de mi hija?
Moreno lo escuchó, cruzándose de brazos.
—Wao , espera. Repiteme ese casete. ¿Me estás diciendo que la niña de Julieta es tu hija y