Capítulo 59.- La sombra.
El trayecto desde la oficina hasta mi departamento es un borrón de luces y bocinas que apenas registro. Mis manos aferran el volante con más fuerza de lo necesario, como si al apretarlo pudiera mantener a raya el torbellino de pensamientos que me persigue. El correo amenazante, el mareo, las palabras de mi padre… y, en tres días, la graduación. Un evento que debería ser un triunfo, pero que ahora siento como una carga más en medio de este caos.
Llego al estacionamiento de mi edificio y apago el