Capítulo 77.- Verdad a medias.
La llegada al hotel pasó como un borrón, cuando nos quisimos dar cuenta ya estábamos en el interior de la habitación. Ella se encontraba parada en el gran ventanal con la mirada perdida en la ciudad. Mientras yo, solo me dedicaba a observar en silencio.
En mi mente no dejaban de proyectarse imágenes de nosotros juntos compartiendo y disfrutando de nuestros encuentros.
No entiendo como de la noche a la mañana ella cambió tan abruptamente. Entiendo que en parte fue por la herida, la recuperació