Capítulo 77.- Verdad a medias.
La llegada al hotel pasó como un borrón, cuando nos quisimos dar cuenta ya estábamos en el interior de la habitación. Ella se encontraba parada en el gran ventanal con la mirada perdida en la ciudad. Mientras yo, solo me dedicaba a observar en silencio.
En mi mente no dejaban de proyectarse imágenes de nosotros juntos compartiendo y disfrutando de nuestros encuentros.
No entiendo como de la noche a la mañana ella cambió tan abruptamente. Entiendo que en parte fue por la herida, la recuperación, pero sobre todo por el miedo a que ese miserable de Fabio volviera a hacerle daño
Yo estaba dispuesto a mover cielo, mar y tierra con tal de salvarla, pero ella simplemente desapareció sin dejar ningún rastro.
—¿Por qué desapareciste de esa manera? —pregunté no queriendo que fuese un reproche,pero en realidad en parte lo era.
—Aquí no tenía muchas opciones para sobrevivir. —su respuesta llegó tan fría que los vellos de la nuca se me erizaron—, además, no podía pensar solo en mí.
—Sé que e