Capítulo 76.- De lo que soy capaz.
Al llegar al restaurante, la primera en ingresar fue Daneika junto a su hermana. El señor Arturo se quedó conversando con alguien en la entrada. Y yo junto a Estefania ingresamos al lugar, ella no ha dejado de tomar mi brazo como si fuera de su propiedad, hasta podría jurar que se está tomando muy enserio su gran papel.
No voy a negar que me causa gracia el acto infantil que he tomado, pero no puedo hacer nada más que despertar en mi remolacha esa vena celosa que tiene perfectamente guardada y que dentro de poco está a punto de estallar.
Llegamos junto a las dos hermanas mientras el mozo verifica en la tablet la reserva. Una vez confirmada la información somos dirigidos a la mesa. Ingresamos a un ascensor, el cual nos lleva hasta una cuarta planta y cuando las puertas se abren puedo notar que es un área vip.
Daneika y Ekaterina toman asiento y yo le aparto la silla a mi acompañante como lo debe hacer un caballero.
—Gracias cariño. —mi amiga guiña un ojo y sé que está haciendo de todo