Los días que siguieron fueron iguales, reuniones, llamadas, visitas a farmacéuticas. No había deseado ver tanto a una persona en mi vida, pero me daba angustia el no poder volver a ver a esa mujer en la escuela ni mucho menos en el parque donde nos vimos la última vez.Malos pensamientos han cruzado por mi mente, desde que está en un hospital hasta que la hayan llevado a la morgue. De solo pensar que ese infeliz le haya hecho algo, la sangre me hierve. Eso es algo que no me ha dejado concentrarme muy bien en mi trabajo.—Padre, aquí están los documentos que debes firmar. —Enzo me saca de mis pensamientos al irrumpir en la oficina—. Recuerda que dentro de dos días debes viajar, el pasaje y la reservación en el hotel están confirmados.—Precisamente estaba pensando en eso cuando entraste. —miento para que no comience con su interrogatorio—. Estando todo listo, solo debemos esperar el día, tenemos que ser positivos en que todo va a salir como esperamos.—Claro que sí, verás que todo sald
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