Epílogo.
(Cuatro meses después)
—¡Mami! ¿Por qué estamos en este lugar? —pregunta mi pequeña princesa con la duda reflejada en sus hermosos ojitos azules, esos tan parecidos a los de su padre, con la mirada triste esperando una respuesta.
—Venimos a despedir a alguien que fue muy importante para nosotras mi vida. —acaricio su cabello con ternura.
—¿Eso quiere decir que se fue al cielo mami? ¿Que va a estar desde el cielo cuidando de nosotras? —su agarre se aferra a su peluche blanco.
—Así es mi teso