Baruk
Los buenos días que hemos pasado junto a María se vieron ligeramente opacados por la presencia de ese maldito ser egoísta que no dudó en abandonar a su familia cuando más la necesitaba. Se fue de la vida de sus hermanos menores el día de su cumpleaños, los engañó en la mañana diciendo que los acompañaría hasta el final de la fiesta.
El hijo de puta se fue antes de la cena, ya había armado sus maletas unos días antes y transfirió una jugosa cantidad de dinero de la cuenta familiar a una