Burak
Mes y medio pasó desde nuestra magnífica e inolvidable noche de bodas, somos tan felices que los días pasan con extrema rapidez.
La mierda que mis mujeres vivieron no es más que un fantasma que cada día se va desvaneciendo más y más, siendo solo una mala pesadilla que las volvió más fuerte y resistentes emocional y físicamente.
Ambas van a clases de defensa de personal juntas, fue uno de los puntos que el psicólogo sugirió para hacerlas sentir bien y a salvo.
María no hizo mucho gracias