Amin
Amo a María, es la mujer de mi vida y no voy a cansarme de repetirlo hasta que sea el último de mis días, sin embargo ver a mi hijo succionar de su pecho me llena de un amor que jamás creí posible.
Uno más puro e irrompible, daría la vida por mi pequeño y frágil niño sin pensarlo dos veces.
Muchos días imaginé a mi ahora esposa con vientre abultado cargando a nuestros hijos, pero por mi mente jamás pasó la idea de un sentimiento tan fuerte y protector.
Ese niño es lo mejor de mi vida, y