María Isabel
El blanco jamás fue mi color favorito, en primera porque es muy fácil de arruinar o manchar y yo precisamente no era la niña más quieta del mundo; en segunda siempre lo consideré aburrido, y jamás me habría puesto algo que represente algo que yo no era.
Siempre fui el alma de la fiesta, vestida con colores vivos y combinados dónde el blanco no era más que un mero decorativo.
Supongo que hay una primera vez para todo, incluso para eso que no nos gusta, en mi caso será mi primera v