María Isabel
Sigo colgada de él como un jodido mono, intenté calmar ese impulso violento que siempre me trajo problemas, pero no pude al ver como mis gemelos temblaban al tenerlo frente a ellos y al hablar tan casualmente de que deseaba volver a sus vidas.
Es que no me explico cómo alguien puede ser tan hipócrita pretendiendo volver a la vida de los seres que tenía que cuidar.
No voy a calmarme hasta escucharlo gritar por piedad, posiblemente lo haga o si no voy a seguir hasta que mis brazos