El último piso de la torre se había convertido en un restaurante privado donde cada uno de los miembros esperaba ansioso el encuentro de los exesposos. Fatma Hanım se había asegurado de ser la mejor anfitriona frente a Von Seidl; esperaba desenmascarar a la intrusa frente a su hijo y demostrarle que no era digna de él.
—Señora Köksal, no tenía por qué molestarse —insistió Diego. Los planes no parecían salir como él quería, sino como Fatma dictaba.
—Usted es nuestro invitado de honor. No po