Diego Von Seidl
Nuestra historia no puede terminar mal, me repetía en la mente mientras delineaba su rostro con los dedos. Meses siguiendo cada paso, viendo fotos de cómo era conquistada, observando cómo recuperaba ese brillo especial, atestiguando cómo se negaba a entregar de más.
Lo había malinterpretado.
Había creído que aún guardaba una oportunidad para nosotros. Y sí, la había; solo que se trataba de sanar mirándome a los ojos.
No dudó, no titubeó, no dio lugar a ninguna alter